¡Lograr pestañas increíbles es posible!: 12 pasos para hacerlo

Si eres de las que despierta con pestañas de princesa de Disney ¡Bien por ti! Tienes un súper plus que la naturaleza te ha regalado. Pero si eres como la gran mayoría de las mujeres entonces necesitas un poco de ayuda en el tema de pestañas largas. Sigue estos consejos que te ayudarán a lograr pestañas más largas y voluminosas en poco tiempo. Esto es lo que las mujeres con pestañas increíbles hacen:

1. Acondicionan sus pestañas todas las noches

Con aceites, eso es. Puedes aplicar aceites naturales como el aceite de marula, de ricino o de almendras desde las raíces hasta las puntas de tus pestañas. Lo que hacen es hidratar las pestañas, pero el que más recomendamos es el de ricino ya que puede hacerlas crecer porque contiene acido ricinoléico y ácidos grasos que son absorbidos por la raíz de las pestañas y aceleran la circulación de la sangre, lo que promueve su crecimiento.

2. Usan un sérum para hacer crecer sus pestañas

Los ciclos de crecimiento de las pestañas son de 30 a 60 días y si tus pestañas son frágiles y secas pueden estarse cayendo prematuramente. Aplicar un sérum ayuda a prevenir que se debiliten y caigan. Éstos productos son creados con ingredientes especializados en pestañas que las nutren específicamente con lo que necesitan.

3. Toman Biotina

Es un tip de vitamina B que promueve cabello, piel y uñas fuertes y sanas. Es importante que hables con tu doctor antes de empezar cualquier tratamiento ingerido, él te puede recomendar la marca ideal para ti y la dosis.

4. Enchinan sus pestañas antes de aplicar el rímel

Si aplicas el rímel y después enchinas tus pestañas, corres el riesgo de que se peguen al enchinador y se caigan cuando lo retires. También, si no retiras bien el rímel antes de dormir y al día siguiente quieres enchinarlas, el rímel que quedó en ellas puede provocar que se resequen y se rompan. Siempre es indispensable enchinarlas cuando están limpias y sin maquillaje.

5. Calientan el enchinador de pestañas antes de usarlo

Caliéntalo con una secadora de cabello, esto ayuda a que las pestañas se enchinen más fácil y rápido y aguanten más tiempo así. Es lo mismo que cuando alacias o enchinas tu cabello con la secadora.

6. Rotan el ángulo del enchinador para una curva más intensa

Para crear pestañas mucho mas curvas, tienes que hacer tres paradas: empieza enchinando en la base de las pestañas, luego sube a la mitad de las pestañas y enchina desde ahí pero girando también un poco el enchinador que quede en un ángulo paralelo al suelo. Por último enchina las puntas de las pestañas con el enchinador en un ángulo casi boca abajo.

7. Aprietan el enchinador sólo dos veces

Apretarlo más veces puede hacer que tus pestañas se vean dobladas en lugar de curveadas. Lo que quieres lograr es una curva uniforme no un doblez. Recuerda hacer presión moderada sólo dos veces.

8. Utilizan rímel o suero para pestañas con Panthenol y cera de abejas para mantener sus pestañas hidratadas

9. Polvorean talco para bebé entre la primera y segunda cada de rímel

El talco se queda pegado en las pestañas si lo aplicas antes de la segunda capa de rímel, las hará verse más voluminosas

10. Remueven el rímel con movimientos suaves y hacia abajo

Tallar los ojos bruscamente en círculos o de lado a lado puede romper tus pestañas y arrancarlas. También es uno de los pasos para generar las odiadas patas de gallo a largo plazo. La mejor manera para retirar el rímel de las pestañas es hacerlo con movimientos suaves y hacia abajo.

11. Cambian su rímel cada 3 meses

Es importante asegurarte de siempre usar productos libres de bacterias. Cada vez que abres, sacas y metes la brocha en el rímel entre aire en el tubo y va secando poco a poco la fórmula además de transferir bacteria en ella. Tres meses es el tiempo recomendado antes de comprar un nuevo rímel.

12. No tocan ni juegan con sus pestañas

Jugar con ellas o tocarlas mucho durante el día las puede debilitar y hacer que se caigan más rápido. También dormir sobre ellas (boca abajo) puede contribuir a dañarlas por la fricción que se hace con las sábanas y la almohada.