Diamantes hechos a partir de cabello humano

 

 

 

 

Diamantes hechos a partir de cabello humano 

 

Los diamantes son una de las piedras preciosas más duras de la naturaleza. Es por eso que se dice en inglés “Diamonds are forever”, los diamantes son para siempre, presentes en los momentos más especiales para sellar compromisos o demostrar amor. Las mujeres buscan y esperan tenerlos en su mano, destellante y precioso.

 

Si ya de por sí por ser diamante ésta piedra preciosa tiene un valor deseado, ahora imaginemos que se pueda llevar un poco de la persona amada en ellos. Llevar contigo a tus seres queridos en un par de aretes, un dije o un anillo ya no es cosa del futuro ni de la imaginación, ahora es posible convertir un cabello en diamante.

 

Se ha desarrollado la elaboración de diamantes a partir de pelo humano, esto comenzó con una empresa Sevillana que se ha crecido a nivel internacional despertando el interés en Estados Unidos, Japón, Bélgica, Francia, Alemania e Italia como principales destinos.

La empresa se llama Irisgem y ha patentado la creación de diamantes de cabello humano. Otras firmas se dedicaban a transformar cenizas humanas en diamantes, pero fue esta empresa española quien tuvo la visión de abrirse a un mercado más extenso. Encontró que el porcentaje de incineraciones en el mundo es bajo, mientras que el cabello es algo que tradicionalmente ha servido de recuerdo y produce menos pudor a los familiares.

 

Se pueden crear diamantes a partir de los cabellos mezclados de parejas como símbolo de amor y hasta se ha pensado en el amor que muchas personas sientes por su mascota por lo que podrían elaborar diamantes con su pelaje!

 

Estos diamantes contienen las cuatro características fundamentales de este tipo de piedra preciosa: el peso, la pureza, el tallado y el color. Su valor depende de los quilates que se reúnan y se presentan en diferentes colores como el verde, amarillo o azul.

 

La ciencia detrás de todo esto es el sometimiento del carbono que contiene cada cabello a las mismas condiciones que se dan en la naturaleza, a una temperatura de 1,500 grados centígrados y una presión de 45,000 atmósferas.

 

¿Qué te parecería llevar un diamante de tu persona amada? ¡Padrísimo!