Los coches también marcan historia y se convierten en leyendas, tal como fue el caso del coche más rápido del mundo apenas hace dos años.

Se trata del Bugatti Veyron 16.4, un carro superdeportivo de lujo que podías conducir diario e ir con él a cualquier parte en el momento que lo desearas, ya que cuenta con una configuración de serie que te permitirá hacerlo, había sido diseñado con piezas especialmente hechas para ese auto, su proceso de fabricación ha sido sujeto a velocidades y fuerzas extremas para lograr el resultado de una potente máquina.

Cuenta con un diseño elegante y deportivo que no deja atrás el diseño característico de la firma Bugatti , su color naranja con negro va de la mano con el que se usaban en los superdeportivos clásicos.  Con una amplia sección trasera la cual tiene un alerón retráctil, alas prominentes y muchas partes de su cubierta están hechas de fibra de carbono dan como resultado un aerodinamismo exclusivo de este modelo, el radiador y los faros horizontales crean un frontal muy llamativo, que seguro al conducirlo jamás pasarás desapercibido.

No sólo cuenta con un diseño ultra moderno, también puede alcanzar una velocidad de 434 km/h, tiene un motor de r 8.0 W16 y 1200 CV, su precio ronda entre los dos millones de Euros y fue vendida la última pieza de 40 a mediados del 2015.